miércoles, 2 de abril de 2008

Malvina, Soledad y Victoria

La vida quiso que venga a nacer en un país convulsionado, mis primeros 6 meses de vida, fueron en una Argentina en Guerra contra el Imperio.

Sinceramente no son muchas las cosas que tengo para decir al respeco sin demostrar una profunda desazón. Quizás por impotencia de ver como ayer se gasto un dineral para demostrar un poder falso, comprado, un grupo de gente que tiene tanto sentimiento de pertenencia a la Presidente como los gurkas a la Corona Británica. Fondos públicos se gastaron ayer en mostrar las ganas de dividir del Gobierno Nacional. Hoy no pasa nada. Hoy, 2 de abril, no pasa nada. Hoy, día del desembarco de tropas argentinas en las Islas Malvinas Argentinas, no pasa nada.

Solamente hubo un triste mensaje de la Presidente quien dice que no hay que claudicar en el reclamo de la soberanía, que hay que terminar con el enclave colonial y un monton de cosas más que como siempre son superfluas y difíciles de entender para el común de la gente.

No dijo que hoy iba a partir a Londres en viaje protocolar, y que lo suspendió porque a algún iluminado se le prendió la lamparita o por el despelote del campo.

Inglaterra viene haciendo lo que quiere con la diplomacia argentina desde hace tiempo, lo de inclaudicable del reclamo se limita al discurso. Los de las Generaciones pasadas, aquellos que tenían entre 25 y la vejez al momento de la Guerra, estaban tan confundidos que no tenían idea de donde estaban parados. Algunos deberán rendir cuentas a su conciencia de si en medio de la Guerra, iban a la cancha. Otros fueron estafados en su espíritu solidario cuando luego de un festival de música en Ferro, los alimentos no perecederos y las ropas de abrigo que llevaba la gente para poder ver a sus artistas favoritos, nunca llegaron a las islas.

Mi generación, en cambio, no tiene nada de qué enorgullecerse, ya que nunca nos quejamos ni nos quejaremos de nada, vivimos inmersos en una nube de celulares, peinados estrambólicos y el único reclamo vigente es la legalización de la marihuana. Juventud perdida aquella que no tiene utopías por realizar.

Tanta indiferencia da bronca. Tanta indiferencia lastima, hiere, perfora en el sentimiento de qué es patria y qué es pueblo. Pueblo somos todos, Patria........en el concepto de Patria no sé si entramos todos.




15 comentarios:

MAROJUNO dijo...

claro, esa actitud y forma de vida es nefasta. Ensimismados en la parafernalia evasiva, es horrible.Beso.

MAROJUNO dijo...

claro, esa actitud y forma de vida es nefasta. Ensimismados en la parafernalia evasiva, es horrible.Beso.

Recontra dijo...

No hay que olvidar jamás a los caídos en Malvinas...

YadaYada dijo...

Ayer fui a comer a Banchero, clásica pizzería que está en Talcahuano y Corrientes, y me encontré al Lucho D'Elía y asociados comiendo, creo, una de muzza. Es la primera vez que como una pizza y pago dos.

Ivana Carina dijo...

Bruno!
Excelente...
Besos!!!

OliverX dijo...

Bruno:
La Nación se edifica en la conciencia para con aquellos que la forjaron desde la colonia.
Qué podés pretender de estos zurdos apátridas (Capitán dixit) que pretender perpetuar sus negocios eliminando toda conciencia de ser nacional.
Patria, como dijiste vos, es cada vez para menos argentinos.

Hoy creo que la mejor reflexión se la llevó Mr. Groncho.

Abrazo hermano.

Stella dijo...

Bruno, la culpa de la indiferencia de tu generacion, es sin duda nuestra. Son hijos de una generacion apaleada, apaleada por terroristas o militares, no importa en este caso. Lo importante es que tanto palo, tanto gobierno corrupto, tanta injusticia les supimos dejar, que criamos una generacion descreída!

Por suerte no son todos iguales, y hay muchos jóvenes como vos, que aun tienen ganas de hacer de este un país mejor, no perdieron la esperanzas y saben que la unica manera es comprometiéndose, interesandose por las coswas que nos suceden!

Un beso grande!

Y si, son nuestras, mal que les pese!!

De Lirium soy dijo...

Hola Bruno: Adhiero a lo que dice Stella. Era nuestra responsabilidad que los jóvenes de hoy supieran cómo fueron las cosas. Porque los soldaditos que allí enviaron eran contemporáneos nuestros.
Yo no fui con banderitas argentinas creyendo que íbamos a ganar, como hicieron miles.Tampoco fui indiferente porque toda esa locura de un borracho me dolía y mucho. Pero sí fui cobarde, por lo tanto cómplice, porque tampoco salí a gritar lo que sentía, que esa guerra era una locura. Y quizás por eso de los dolores de este país es el que más me duele. Por los que no volvieron, por los que volvieron y no soportaron seguir viviendo, por lo que no son contenidos como necesitan... en fin... Beso.

susana dijo...

Excelente artículo, Bruno.
Creo que Stellita y De Lirium han hablado por mí.
Muchas Gracias, querido amigo!

Detective de mascotas dijo...

mire señor bruno, creo q la inoperancia y la ineptitud de la presidenta q yo vote, y me hago cargo, es tan grande como la deuda externa en tiempos de el Carlo, asi q solo tenemos q protestar libremente y ser concientes del pais en el que vivimos.
Yo recuerdo en el año 82, vivia cerca de una base militar en el oeste del Gran Bs. As. y es inolvidable el sonido de los aviones pasando por sobre mio rompiendo la barrera del sonido. despues le contare mas. Saludos.

El Señor F. dijo...

Mi última de profesora de geografía nos enseñaba que las Malvinas eran inglesas... hasta que un padre ex- veterano tuvo que ser agarrado por cuatro para que no la reventara en una reunión de padres.

puff... estuve 20 minutos para revisar los posts nuevos desde la última vez que pasé. Y mañana hay clases. Te pesará en la conciencia.

Igual, fueron minutos invertidos más que gastados, sobre todo con ese precioso manual.

Saludos al bebé rockero (y aparentemente guevariano) de mi parte!

El Señor F. dijo...

pd: sobre el comment en mi blog
si la matemática no me falla, la presidencia de la SIGEN correspondería a la Coalición cívica. Pero la memoria, que definitivamente no me falla, me dice que el Síndico General es un esbirro de K (vía Alberto Fernández) y una de las funcionarias más importantes es la esposa de De Vido. Me equivoco?

Jean Paul dijo...

No se la historia personal de cada uno de los que escribio, pero conocés la mía. Por eso de este tema no opino.

Georgie dijo...

Excelentes reflexiones, don papá de Bruno. Pero, gracias a Dios, no todo está perdido. La utopía vive en vos y en otros pibes más. Ya sé que no son muchos, y que parece una llamita pequeña. Pero con buen combustible, crecerá tanto que se verá desde los confines de la tierra.
Gracias por mantenerla encendida.

P.D.: Brunito está divino!

Una Pepina dijo...

yo vi a esas criaturas mal pertrechadas cargadas en los camiones rumbo al sur.
Chicos del Norte Argentino. Se los veía felices. La gente los ovacionaba...
Luego los vi en el hospital de campo de mayo... lo que me dejaron ver, porque había una zona restringida donde estaban los muy mutilados.
Vi a la gente vaciar/depredar el aquel entonces Hogar Obrero por miedo al desabastecimiento.
También los ví irse aquellas Pascuas a Mar del Plata a pasar una linda vacación...
Lo mío ni siquiera es una opinión Bruno. Tomalo como postales de una época.
Besos!