Desde el vamos quería acabar con todas las protestas, pero para ello la fiel Gendarmería no alcanzaba, a la Federal no la podía tocar a no ser que hubiera estado de sitio y el ejercito no llegaba en sus tanquetas a pedal. Entonces, sabiendo de su limitación logística quiso un golpe de efecto. Reprimir en el lugar más mediatizado y meter en cana al lider. No aprendió nada de años de presos políticos revalorizados.
La gente de Gualeguaychú se volcó a la ruta y los gendarmes parecían de maqueta. El efectó dominó se volcó a todo el país. Incluso a la Capital, aunque bien de Porteño, los unicos que salieron a la calle eran algunas mujeres un tanto al pedo que no sabían a quien apoyaban, pero si a quién no.
Néstor quiso su propia plaza otra vez, como en los viejos tiempos. Convengamos que si Cristina está mal del marote, su consorte está totalmente descontrolado. Su delirio de omnipotencia lo llevó a ser el único.
Mientras D´Elía llamaba a las armas mal amparado en el artículo 21 de la Constitución Nacional, Néstor Carlos pidió al pueblo que vaya a apoyar al Gobierno a la Plaza de Mayo. Yo, que estaba al pedo de la vida y con ganas de hacer algo un sábado a la noche, agarré mi cámara de fotos, las llaves del auto, y me dirigí a la Plaza a ver qué pasaba.
De movida me encontré con la Plaza llena. De huecos. Había menos gente que en la peatonal un domingo a las 5 de la mañana. La plaza estaba vallada por la mitad. O sea, desde Reconquista para el lado de la casa rosada, lo único que había eran policías. Pensé que era porque no habían llegado todavía. Después cotejé que ya había pasado más de una hora del llamado de Néstor y los únicos que habían llegado eran los que estaban por ahí. Los de más lejos, no tenían para el Gas Oil o tienen que avisarle con una semana de anticipación y 50 pesos de adelanto.
A un promedio de 2 banderas por persona, no se podían ver las de los Veteranos de Guerra no reconocidos por el Estado. Nilda Garré y Guillermo Moreno pasaron por delante de ellos.
Curioso fue cuando me percaté de distintos montículos de palos, como este de arriba. Pensé que era para un fogoncito, pero cambié de idea enseguida. La Plaza Pacifisita de Néstor necesitaba previsión. Por si las dudas, no?
Esto es tenerla clara. Entre tantos argumentos reales para discutir una política de distribución de la riqueza, un muchacho con un aerosol encontró la más piola, la más valedera. Lo que no quedó claro es quién quiere la plata de la soja para los chanchos de europa, si el campo o el Gobierno. La pintada, obviamente, esta hecha sobre la Pirámide de Mayo, que en su punta tiene a la representación de la república, con un gorro frigio. El gorro frigio, en colores, sería rojo punzó. Vaya paradoja.
Por si faltaba algo, la otra parte de la Pirámide, tenía una bandera Argentina, la de Bolivia y la de Pueblos Originarios. Los únicos originarios eran 3 bolivianos que viven en la base de la pirámide desde el jueves pasado. Veían tanto bombo que pensaban que llegaba Evo.
Ahora sí. Llegaron las banderas del MTD Evita y del MUP. Lo llamativo es que no vinieron con gente que las sostenga, se repartieron entre los que ya estaban. Un poquito agitaban la de "La Cámpora", otro tantito las del MTD y entre porros, cantaban la "gloriosa JP"
En una de esas se me ocurrió sacarle charla a un pibe de no más de 20 años, para ver que pensaba. No pudo ser. Al llegar a qué poca gente que había, arrancó con que "Acá tiene que venir el verdadero pueblo, para hacerle el aguante a Cristina y Néstor, en contra de los golpistas oligarcas latifundistas terratenientes". Parece que tuvieran un porblema en el rígido, que siempre les hace sacar el mismo archivo.
Debo reconocer que si me hubiera agarrado desprevenido el asunto, pensaría que adelantaron la fecha de "La Noche de los Museos". Parecía turismo nocturno.
La Masa Pupular en apoyo a la gestión antioligarquía no se hizo esperar, de a miles se agolpaban. Algunos eran muy chiquititos, por eso no se los veía.
Fuera de broma, eran tan pocos que dejé el auto estacionado en Reconquista y Rivadavia, me subi al mismo en plena manifestación y me fui por Avenida de Mayo. Al llegar a la esquina de Piedras, vi al Vicepresidente de la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires, aguardando por más gente que venía desde La Plata y quejándose de que no le dieron tiempo suficiente para movilizar a los autoconvocados.
Al alejarme un poco, noté como llegaba una nueva y multitudinaria columna del FTV. Venían las banderas, algunos tipos que las llevaban, y 5 turistas japoneses sacándoles fotos. (Juro que lo que ven arriba es la totalidad de la columna).
Aquí podemos apreciar bien de cerquita la técnica "una bandera por persona, se tapan todos los huecos".
Al Servicio de la Comunidad. Gracias a las gestiones de Aníbal Fernández, los manifestantes que integraban la gigantezca columna, contaban con la protección de la Policía Federal Argentina, que los cuidaron de los posibles ataques de la puta oligarquía porteña.
Sólo para terminar de romper la noche del sábado, me fui para Olivos, a ver que onda. Al llegar por Avenida del Libertador, pensé que Néstor había hechado a los manifestantes a manguerazos, como la vez pasada. Viendo que nada nuevo pintaba, di la vueltita a la Quinta y salì a la Avenida de atrás. Ahí me encontré con la gente bien, blanca de zona norte, odiosos y asesinables. Debo confesar que mi mayor sorpresa fue la cantidad. Ni a palos podría haberse comparado con lo que terminó siendo la Plaza de Mayo. Pero la diferencia radica entre no tener una agrupación que te banque y juntar a mil personas frente a la Quinta Presidencial; y ser el Gobierno, contar con todo el apoyo del dinero y los medios, y no poder llenar la cuarta parte de la Plaza que encima estaba cortada al medio.
Otra cosa que me sorprendió es la gran iluminación que había en Olivos, y los dos focos de luz que existían en Plaza de Mayo. Supuse que lo hacen para que los indigentes puedan dormir tranquilos. De golpe, una gran luminaria apareció. Ante una cámara de Canal 26, Nilda Garré se manifestaba a favor del Gobierno, sin darse cuenta que ella es el Gobierno también.
Contrariamente a lo que supuse encontrarme, había de todo. Desde gente con 30 centavos en el bolsillo hasta algunas señoras que daban ganas de pedirle que vuelvan a sus casas para no tirar abajo la imagen de la causa. Muchos chicos también que estaba como locos. Con lo que les gusta cualquier motivo para hacer quilombo.
A diferencia de Plaza de Mayo, donde la càmara de Crónica se puso bien al costado de la Plaza y las de C5N llegaron junto con Néstor, en Olivos, las cámaras se ponían bien en el medio de los manifestantes. Golpeaban cualquier cosa y había para todos los gustos. Desde señores que no sabían como se agarraba un jarrito de leche, chicos que fueron con pedazos de chapas que sonaban bastante fuerte, y señoras que al querer golpear la tapa de una cacerola, hacían más ruido con la bijuterie.
Para darle un poco de color a la protesta blanca, llegaron los muchachos de la Corriente Clasista y Combativa, que no se calentaron en convivir con otras clases, a pesar de su nombre. Como siempre, se nota que no los une el amor sino el odio. Con ellos llegaron los carteles contra D´Elía. Obviamente, Alderete nunca le perdonará a D´Elía, con quien hacía unos discursos al estilo Pimpinela, que haya transado con el gobierno.
Sin embargo, debo marcar un error. El cartel que exhorta a D´Elía a que vaya a laburar, es un grave error. Luisito viene laburando hace rato. Es su función hacer el laburo sucio, tal como él mismo se lo reconoce a sus compañeros de antaño que se le apartaron un poco. Y no es que hace estas cosas para chuparle las medias a Néstor. Todo lo contrario. Le gusta hacer este quilombo. Lo que sucede es exactamente al revés. Néstor no permite que nada le suceda porque le debe mucho.

Pero por suerte para la Justicia Social Kirchnerista, se limpió la avenida. Al poco tiempo de estar entre la gente noté que había algunos que estaban calzados. Tenían armas de fuego encima. Supuse que eran de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, que estaban tapando la puerta por las dudas. Pero no. Llegaron algunos muchachos más al mismo tiempo que Néstor entraba a la Plaza de Mayo (no vaya a ser cosa que se den cuenta todos) y empezaron las agresiones. Por suerte, César "Banana" Scioli había dado la órden de reprimir solamente al que estaba en el piso y si se quejaba del dolor. Al igual que en Capital con la Federal, los únicos protegidos son los oficialistas.
Mientras, Néstor deliraba en la Plaza. No es boludo, llegó después de apostar patotas del Gremio de los Camioneros en cada una de las esquinas de la Plaza que no estuvieran valladas. Mientras tanto, Cristina estaba sedada en Olivos, a punto de dormirse luego del ataque de histeria que le agarró al ver como todo había salido mal.
La Patria está a salvo.
El sábado que viene, probablemente pueda hacer un reporte de Armstrong y Gualeguaychú. Cómo no sé que hacer al respecto, al menos lo vivo desde el lugar, para no tener filtros en la cadena de información.
PD: Salven al Proxicaptor.

