Siguiendo con la temática planteada en el primer post, antes de adentrarme plenamente en la generalidad del empleado público, es necesario hacer una breve reseña respecto de los representantes de cada uno de los organismos del estado, como para entender mejor el funcionamiento de ellos.
En el Poder Judicial, la estructura es simple. Una Corte Suprema de Justicia con presupuesto propio maneja a su antojo el personal. De allí surge la prepotencia y desinterés con el que se manejan.
Una regla general al empleado publico de cualquier repartición es la sensación de omnipotencia e impunidad con la que tratan al público que concurre a la dependencia pública en la que se encuentren. En el Poder Judicial, quizás, es más chocante, dado que el público que concurre siempre es víctima de algún ilícito, de alguien que lo garcó o es el interesado en que se le cierre alguna causa. Ello sumado al desconocimiento supino propio de alguien que no estudió abogacía, más los abogados que en vez de asesorar les hacen creer que el mundo está en contra de ellos, hacen de cualquier mesa de entradas una caldera.
El empleado judicial ingresa a la justicia del mismo modo que cualquier empleado público, por palanca, por apellido o de pedo. Los concursos no existen, los exámenes son solo para los que no tienen ninguna de las dos primeras características enunciadas, por lo que si encima logran entrar, concurrirán indefectiblemente en la tercera acepción. De Pedo.

Palacio de los Tribunales de la Nación
La inmensa mayoría proviene de barrios no carenciados, de familias que pueden bancarles los 2 años que se van a morfar trabajando a mérito, mientras otros con más apellido que ellos será nombrados como empleados mucho más rápido.
Se visten como si cobraran 10 mil pesos al mes. La ostentación es moneda corriente. Si tu celular es modelo 2007, te lo harán saber a cada rato.
Asimismo, dentro del Poder Judicial se da una segregación entre los distintos fueros que terminan en peleas épicas a las piñas en cualquier picadito que se arme entre Juzgados. Los motivos son varios, pero el principal radicaría quizas en la falta de clasificación por funciones que puedan hacer una diferencia en el salario. Entiendase: No existen la horas extras. Por ese motivo, los empleados del Fuero Civil, Comercial de Familia, Contencioso Administrativo y Laboral, tienen asegurados 30 días de vacaciones en Enero, 15 en Julio y 6 horas de trabajo diarias; mientras que los empleados del fuero penal, nunca pueden tomarse más de 15 días de corrido, rara vez logran salir del trabajo antes de la 8 horas corridas y cada cierta cantidad de días, estarán de turno, por lo cual además de tener que atender detenidos, se quedarán hasta las 23,00 horas con suerte. Horas extras no existen, viáticos para pagar coches de alquiler a esa hora en la que no es conveniente tomarse un colectivo, tampoco. Ni que hablar de alimentos.
Al igual que en los otros Poderes del Estado, los problemas sindicales se arreglaron de un modo previsor. Antiguamente, los unicos magistrados eran los Jueces. Un Juez, no puede adherirse a un paro. Ahora los Secretarios son magistrados, los prosecretarios casi tambien. En el Ministerio Público (fiscalías) se crearon puestos de "Instructor Judicial" (como si el Fiscal no lo fuera) que tambien son magistrados. Entonces, si hay llamado a huelga, el poder judicial podría funcionar tranquilamente.
De todos modos, el empleado judicial ya casi no es solidario. Irá al paro solamente si cae viernes y puede armarse un fin de semana largo. No va a asambleas, pero utiliza la sede social de gremio para comerse un asadito. Se queja en la oficina, pero ni mueve un dedo para recuperar la ley de enganche, aquella que fuera derogada por los militares para comprar Jueces y que lograba que cada empleado cobrara un porcentaje del salario del Magistrado.
Tratan a las distintas fuerzas de seguridad del mismo modo o peor que al público en general. La lógica de la ley procesal, da que el único que puede hablar con un Comisario es un Juez. Hoy por hoy a meritorios, que ni empleados son, con tal lavado de bocho y tanta prepotencia que tratan como colimbas a oficiales de jerarquía. Son de dar órdenes y de decirles como debn hacer un allanamiento, al cual nunca irán. Y mientras a la 18,00 horas, el policía está en medio de un tiroteo, el empleado probablemente está jugando al futbol en el mejor de los casos. Eso sí, cuando las papas queman en la calle, no dudarán en presentar credenciales para zafar.
No tienen libros de firma ni sistema de fichaje. El motivo es simple: La ley orgánica dice que los Juzgados atienden al público de 7,30 a 13,30. No habla de horarios de trabajo.
Para mayor comprensión de como funciona una dependencia del Poder Judicial modelo detallo el siguiete cronograma de una mañana tipo:
7,45: Llega el primer empleado. Tarde, pero por ser el primero, les dirá a todos los demás que llego quince minutos antes que la hora de inicio.
8,00: Llega el último de los empleados, quien será el encargado de preparar el mate.
9,00: Terminan de tomar mate, cada uno a su oficina.
9,30: Luego de hablar en sus respetivas oficinas cada uno con la amante o novia (a la esposa no se la llama por teléfono) protestan por tener que tomar una declaración.
9,40: Luego de haber tomado la declaración a la velocidad de la luz y con mala cara, a pesar que el compareciente llevaba esperando desde las 7,30 horas, cuando lo habían citado) se dispone a comer unas facturitas "para cortar la mañana".
10,30: Atiende en la mesa de entradas a un abogado que protesta porque el expediente no se mueve desde hace 6 meses. De mala gana le dice que el sistema está colapsado.
11,00: Hace pasar a su oficina a otro abogado, mas compinche, que cae con una bandeja de sanguches de miga. Pidio algo hace un rato, ya lo tiene.
11,30: Empiezan a tomar lista de que iran a almorzar.
12,00: Hacen el pedido de comida.
12,30: Almuerzan.
13,15: Ya tienen la computadora apagada, el saco puesto y las llaves del auto en la mano.
13,30: Huyen con cara mezcla de cansancio y mal humor, rapidito para no tener que atender el teléfono del fax.
15,30: Mientras duermen la siesta, en el Juzgado o Fiscalía o Defesoría, el meritorio sigue pasando faxes, a fin de mes le daran el dinero colectado entre todos, quienes se sienten más samaritanos que la Madre Teresa, a pesar de que el chico en cuestión es el que hizo sus trabajos.
Como verán, no es fácil ser un empleado judicial. Lo digo por experiencia vivida. Trabajé Cuatro años de meritorio y 6 meses como empleado. Obviamente no tenía ni apellido, ni palanca y terminé entrando de pedo.
Agregado de las 21,00 horas:
Luego de releer el post, me di cuenta que me quedé muy corto.
Me faltaron detalles. Por ejemplo, que ninguno de los edificios públicos donde se administra justicia resistiría la mínima inspección para habilitarlos.
En Tribunales de Lomas de Zamora, ante la falta de espacio, en vez de ampliar el edificio (cosa que se puede hacer) se alquilan galpones por sumas irrisorias. Si, leyó bien, dije GALPONES. Hay algunos que antes funcionaban como corralones, no tienen rampa de acceso para discapacitados, no tienen salidas de emergencia, no tienen ascensor, no tienen matafuegos, no tienen baños públicos (tienen un solo baño, para el público y empleados, mujeres y hombres) y las ventanas están enrejadas.
Sumado a ello, en esos lugares donde se tramitan expedientes por usurpación, tienen partes del galpón precisamente usurpadas.
En el edificio central, el agua no es potable, los ascensores no son revisados periódicamente por nadie, los detectores de metales están de adorno y filtra agua por las paredes cada vez que llueve.
Hay más policías dentro de los Juzgados que en la calle, al menos uno por dependencia (si, uno por dependencia) que no tienen función alguna. No son custodia del magistrado y antes al menos hacían el correo. Ahora ni eso, pero allí están.
Por si fuera poco, la figura del Meritorio está prohibida por la ley, aquella que se intenta administrar en los tribunales. Si a usted le iniciaron una demanda por tener un empleado en negro, es bueno que sepa que quien lo atiende en la mesa de entrada, lo más probable es que tenga menos derechos que su empleado. Un empleado en negro, al menos cobra un sueldo periódicamente, un meritorio vive de la dádiva de los demás empleados. O sea, en verano no cobran. No tienen obra social, ni aportes jubilatorios, ni aseguradora de riesgos del trabajo.
Y paro acá por que me estoy calentando retroactivamente.