Antes y hasta no hace mucho tiempo, puntualmente, antes de la famosa Resolución 125 del Ministerio de Economía de la Nación, podía charlar abiertamente con quien quisiera sobre lo que me parecía bien o mal de este Gobierno. A medida que fue avanzando el conflicto, empezó la metamorfosis. Yo seguí siempre en el mismo plano. En ningún momento dejé de pensar del modo en que venía haciéndolo. Incluso, basta con leer alguna entrada anterior a esa fecha, o incluso de la campaña electoral del año pasado, para comprobar que nunca comulgué con la forma despilfarradora y/o patoteril de manejar la realidad cotidiana de la Argentina por parte de nuestros Gobernantes.

Jugando a quién tiene más plástico en la Cabeza.
Sin embargo, no se que fue lo pasó en el medio. Antes, tenía que discutir sobre mi posicionamiento ideológico con gente que no me conocía bien. Ahora ya no discuto con nadie. Todos somos sospechosos de estar a favor del campo, a favor del Gobierno, a favor de la oligarquía, a favor de Rosas, a favor de Fernando VII o a favor de Alejandro Magno. No importa la realidad, lo que se ve en la calle, lo que uno percibe. Por eso fui a los actos, los del Gobierno y los opositores. Por eso estuve en el cacerolazo de Olivos y en el aguante de la Plaza de Mayo. Porque la única verdad, es la realidad. Y hoy día, a nadie le importa.
Siento que ya entró la inmensa mayoría en el juego del quién es quién retroactivo, todos emitimos juicios de valor sobre las personas y sucesos del pasado como si fuéramos los dueños de la máquina del tiempo. Antinomias gastadas, eventos caducos, falsos revanchismos. Todas cortinas de humo para cegar la realidad.
Realidad como Chávez, por ejemplo, que ya es el dueño de esta tierra. Si el quiere venir, viene. Nada de tramites burocráticos, ni protocolos, ni agendas, ni nada de eso, por favor. Esos trámites que los hagan los boludos de los demás presidentes. El quiere venir, viene. Si quiere entrevistarse con Lula, y él no le da entrevistas, no importa, el quincho de la Casa de Gobierno de Venezuela queda en Balcarce 50, Ciudad de Buenos Aires.
8 mil millones de dólares ideológicos pagados al Fondo Monetario Internacional para liberarnos del yugo de ese organismo que vilmente nos prestaba al 5% de interés. Gracias a la vida que nos puso en el camino al prócer bolivariano, que con su solidario 16% de interés, nos compró bonos que ya suman la totalidad del dinero que le debíamos al FMI. Conclusión, la deuda no se pagó, se canjeó a otro tipo a una tasa de interés que triplica la original. Un negocio redondo. Chavez al menos no pregunta en que gastamos el dinero. Es tanto el agrande que tiene el tipo, que ya sale a recorrer el conurbano bonaerense, aunque no sabemos si lo llevan para asegurarse algo de concurrencia. Acto presidencial, entrega de viviendas, Presidente de la Nación, ex Presidente de la Nación, Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Presidente de la República Bolivariana de Venezuela: 3800 personas.
Alguien sobra en ese palco. El tema es saber quién.
Pero bueno, un punto a favor tiene el Bolivariano. Durante años no pude comprender como dentro de la ideología peronista, hubo gente que se creyó lo del líder carismático de izquierda encarnado en Perón. Hasta que escuché a Chávez decir que en 1994 compró un libro de discursos de Perón y se manifestó peronista. Ahí pude resolver ese enigma que tenía para con los muchachos revoltosos tan simpáticos de los setentas. Me pregunto cuánto hubiera tardado Perón en echarlo o meterlo preso.
Realidad como la de la Provincia de Córdoba, que se está prendiendo fuego de a poquito. Todo por no pensar como el democrático gobierno nacional. Se les debe 1000 millones de pesos de fondos de coparticipación en lo que va del año, pero la culpa es de ellos por no saber administrar la provincia. Un motivo más para demostrar que en este país, no se es Federal porque no se quiere. Sino, vean el ejemplo de Tucumán. Tan federal que levantó el stand de la exposición golpista de la Rural a cambio de 800 millones de pesos en obras, tongo para el Gobernador incluído.
Una realidad como la denuncia al INADI por discriminación. Era cantado, quien archiva denuncias de tipos que hablan de odio a los blancos ricos de Barrio Norte, en un país donde la mayoría somos negros y cobramos el mínimo vital y móvil que el Gobierno decide, quedando indefectiblemente por debajo de la línea de pobreza, es discriminación hacia la minoría blanca abiertamente. Sin embargo, la Lubertino se la banca. No importa que digan que es un gasto al pedo de los impuestos nacionales, ya que utilizan la ley antidiscriminación para fustigar a la oposición solamente. Tranquila Luber, si de Cristina dicen cosas peores y es la Presi, vos podés denunciar al Ejercito por no tomar travestis, que no te va a pasar nada.
Pero bueno, al menos alguien hace algo por la Patria socialista. Como Hebe, quien dará un curso de cocina para frenar el envenamiento capitalista del imperialismo culinario. Esta buenísimo que enseñen a cocinar a clases no pudientes que encima no aprendieron a sobrevivir. Pero sería perfecto si no tuviera tintes ideológicos.

Miércoles. A dos días del Lunes, o dos del Viernes. Usted decide.



























