Tome la decisión de describir medianamente la vida de aquellos que hoy se consideran (y los consideran) Grandes Valores de la Democracia. Antes que nada, cabe aclarar que no soy de izquierda, no soy de derecha, no soy socialista, ni liberal, ni comunista, ni golpista. No me gustan los gobiernos totalitarios, ni los militares (aunque pensemos que son lo mismo) No me agradan tampoco aquellos que quieren imponer las ideas por la fuerza.
Por ello la idea de estos posts. Porque me desagrada de sobremanera ver como personajes que han estado involucrados en hechos terribles hoy esten muy sueltos de cuerpo hablando de valores democráticos. Independientemente del lugar de procedencia, si fueron milicos, si fueron montos, tacuaras o lo que cadorna hayan querido hacer de sus vidas.
De todos modos, se que muchos no van a entender mi idea en esta inauguración y me van a putear de seguro. Pero bueno, es algo que tengo previsto.
Para inaugurar esta sección decidí darle lugar a uno de los más grandes valores de la vida en comunidad, Mickey Goodasso.
Mickey es un personaje difícil de dibujar. Un hombre que nunca ha hecho una autocrítica realista de su pasado, a pesar de que él lo asevere. Sólo se ha limitado a decir que fue parte integrante de Montoneros. Pero lo dijo cuando ya nada pasaba.
No me gusta pegarle en el sentido de que trabajó para Bernie Neustadt porque en cuando uno tiene 19 años, lo único que quiere es guita y poder laburar de lo que le gusta, esa se la doy a su favor.
Haber integrado una agrupación como Montoneros, en un principio tampoco tendría que ser nefasto. Recordemos que en épocas de la resistencia peronista tenían a gran parte de la opinión pública simpatizante del Pocho de su lado.
El temita pasa por haberse plantado en contra del “Líder Carismático, el único capaz de implementar los ideales de la izquierda y la revolución socialista” para el cual habían trabajado. O estas a favor de alguien o no. Perón les negó unos cuantos cargos en las elecciones del ´73 y le entregaron a Rucci en un cajón. Unos fenómenos. La grandeza a favor del obrero. Mataron al único Secretario General de la Confederación General del Trabajo que era capaz de dormir en su oficina con tal de seguir laburando. Si bien, no está probada su participación directa en la concreción del asesinato, su rol de inteligencia para la Organización levantó infinidades de sospechas. Luego dijo muy suelto de cuerpo que fue uno de los errores cometidos por ellos. Tardó unos 25 años en darse cuenta.
El mismo, en sus libros, mencionó haber hecho tareas de inteligencia para los Montoneros, trabajando para la Presidencia, por lo cual, utilizaba las facilidades de trabajar en el Estado para conseguir informaciones preciadas por su agrupación.
Cuando Perón les dijo a algunos “revoltosos” que el Peronismo era él (parece mentira que tuviera que aclararlo) y los invitó a que todo aquel que no compartiera su postura, se sacara la camiseta del Partido y se retirara, ellos lo empezaron a tratar de Gorila. Si, gorila al mismísimo Perón. Una joda grande como una casa.
Años más tarde, tanto él como sus compañeros que no quisieron contraatacar la represión del gobierno de facto, fueron de los pocos que se salvaron de la inquisición dictatorial. Pudo haber sido de pura suerte. Permítanme suponer, con parientes que fueron picaneados hasta perder embarazos, que descreo de lo afortunado de Mickey. Descreo también de la suerte que tuvo cuando la Causa 5148 del Juzgado Nacional de Instrucción en lo Penal Federal n° 6 estuvo incluida en el listado del Decreto Presidencial 1003 de 1989, quedando comprendido obviamente dentro de los indultos.
Convengamos que por más arrepentimiento que tenga (del cual, dicho sea de paso, nunca hizo gala, pero vamos a suponer que en el fondo se arrepintió de algo) es difícil pretender que lo consideremos un valuarte democrático y carismático. Va más allá de lo que uno piense como persona, ni siquiera es una cuestión de piel. Es más bien sentido común. Coherencia. Algo que le falta a mucha gente.